lunes, 30 de marzo de 2009

Sin Caballo Y En Montiel de Atahualpa Yupanqui

Pasé de largo por Tala, detenerme, ¿ para qué ?.
Pasé de largo por Tala, detenerme, ¿ para qué ?.
De poco vale un paisano, sin caballo y en Montiel.
De poco vale un paisano, sin caballo y en Montiel.

Crucé por Altamirano, por Sauce Norte crucé:
barro negro y huellas hondas, como endenantes hallé.
De recuerdos y caminos, un horizonte abarqué.
Lejos se fueron mis ojos, como rastreando el ayer.

Climaco Acosta ya muerto, Cipriano Vila también.
Climaco Acosta ya muerto, Cipriano Vila también.
Dos orcones entrerrianos, y una amistad sin revés.

Por eso, pasé de largo, detenerme, ¿ para qué ?.
De poco vale un paisano, sin caballo y en Montiel.

Sin canto pasaba el río, ¿ para qué lo iba a tener ?.
Sin canto pasaba el río, ¿ para qué lo iba a tener ?.
Ancho camino de fugas, callado tiene que ser.
Con mirada de otros años, y otros tiempos contemplé,
sobre un mangrullo de talas, el palmeral de Montiel.

La sombra de mi caballo, junto al río divisé.
La sombra de mi caballo, junto al río divisé.
Se me arrollaba en el alma, las leguas que anduve en él.

Por eso, pasé de largo, detenerme, ¿ para qué ?.
De poco vale un paisano, sin caballo y en Montiel.

En la orilla montielera, tuve un rancho alguna vez.
En la orilla montielera, tuve un rancho alguna vez.
Lo habrá volteado el olvido, será tapera, no sé.
En la orilla montielera, tuve un rancho alguna vez.

Por eso, pasé de largo, detenerme, ¿ para qué ?.
De poco vale un paisano, sin caballo y en Montiel.

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