lunes, 9 de marzo de 2009

Himno a las tortas fritas de Abel Soria

Nadie sabe a que se debe que las criollas tortas fritas
suelen ser más exquisitas sí son hechas cuando llueve,
no falta quién no las pruebe sí no es bajo un temporal,
también la siesta nupcial de una parejita nueva
sólo siempre y cuando llueva tiene un sabor especial.

Se forma una simple masa de harina con agua y sal
que admite y no queda mal agregarle leche o grasa,
su fórmula tan criollaza no exige más condiciones
pero por sus propios dones tolera ingredientes nuevos,
cómo ser un par de huevos, muñatos y otras cuestiones.

Después que un rato se soba se hacen los discos de masa
cuando ya suelta la grasa su fragancita que arroba,
sí no hay ni un palo de escoba pa' darle forma y orilla,
se recurre a la sencilla solución de una botella,
y a veces a falta de ella se moldean en la rodilla.

Se frien en la sartén pudiendo hacerse en la olla
que es la manera más criolla y es la más propia también,
cuando la grasa está bien dando burbujitas mudas
se les hace estando crudas y antes de echarlas adentro,
dos tajos en cruz al centro pa' que no queden panzudas.

Las tortas son un deleite cuando están fritas en grasa
pero sí ésta fuera escasa lo mismo sirve el aceite,
no hay hippie que no se afeite sí un sicólogo le exhorta
que acepte oler una torta y al instante le hace creer,
que sólo podrá comer quién tenga la barba corta.

Son un gran bocao caliente y una regia cena fría,
y hay quienes las frien un día pa' comerlas al siguiente,
pueden ser naturalmente redondas o punteagudas
pero de lo que no hay dudas es de que siempre son ricas,
ya sean grandes o chicas quebradizas o guascudas

En rueda de tortas fritas aprovechando el momento
se estudia el comportamiento de las diversas visitas,
no faltan las señoritas que sintiéndose observadas,
muerden cómo desganadas con veinte mil miramientos
y abundan los angurrientos que se las meten dobladas.

Los de fino paladar, afirman y hacen muy bien
que estén hechas cómo estén las tortas son un manjar,
el que las quiera probar y darse la tal panzada,
no tiene que hacer más nada que esperar un chaparrón,
y apearse en cualquier fogón, que en fija están de torteada.

4 comentarios:

  1. buenisimo, en casa es una tradicion las fritas cuando llueve, y ademas tenemos que hacerlas temprano para mandarles a las compañeras de trabajo de dos de nuestras tres hijas. Silvia de Ciudadela

    ResponderEliminar
  2. Que se puede decir de Abel? Su producción es una biblioteca-escuela de poesía humorística, una selección de sus poemas tendría que ser texto de lectura obligatoria en el liceo, el problema es que de todos lo que escribió ¿cuál poema dejaríamos de lado??
    Juan

    ResponderEliminar
  3. muy muy bueno es fantástico la forma que describe

    ResponderEliminar