lunes, 28 de marzo de 2011

ARGENTINO LUNA


Payador surero, autor, cantante, gaucho de Madariaga, donde nació el 21 de junio de 1941. Todo eso, y mucho más para la historia del folclore es Argentino Luna. Y aunque no morirá nunca por su legado cancionero, el documento en su bolsillo dice que la vida de Rodolfo Giménez, de 69 años, se apagó luego de luchar con problemas intestinales y un accidente cerebrovascular.

Grabó más de 300 canciones: huellas, milongas, zambas, triunfos, cifras y poemas entre otros ritmos criollos. Se plasmaron en casi 50 discos. Llegó a Buenos Aires en los 60 y llegó a la TV en 1968. Su otra patria chica fue Quilmes.

Recorrió varios países y hasta en Brasil grabó “Milonga de tres banderas”, del riograndense Caetano Braum. El “misterio de la milonga”, con apenas un bordoneo, lo aprendió de los criollos de Madariaga. Y con esa escuela recorrió el mundo, dejando una huella.

Le fluían recuerdos del Madariaga natal, donde cada año se realiza la “Fiesta Nacional del Gaucho”. Un viento salobre la cruza y Luna dijo que lo inspiró el paisaje pampeano, que hacia el norte tiene el sello de la cuenca del río Salado.

Y para explicar cómo era su “sala de grabación”, contó: “Tirado panza arriba, bajo la celeste techumbre del cielo, gastaba los días mirando el vuelo de los pájaros y en el profundo silencio de la campiña bonaerense, el canto de los grillos, el grito de los teros, el mugir de las vacas, el relincho de los baguales, y el torear de los perros, mis amigos primeros e inolvidables”.

Se apagó la vida del hombre de la cédula de identidad, hijo de puesteros de estancia, peón él mismo en un arenero cuando afirmaban a Villa Gesell para que no se la llevara el viento, en 1947

A “Un cielo limpio repartiendo estrellas” quizás su verso más logrado, sumó otros bellísimos. Ya en los 90 tenía 45 discos. También actuó en Japón, EE.UU., Costa Rica, Panamá, Brasil, Uruguay y Paraguay.

Padre de cinco hijos de dos matrimonios, compuso canciones como “Zamba para decir adiós”, su primer gran éxito, “Mire qué lindo es mi país paisano”, “Mirá, lo que son las cosas”, “Pero el poncho no aparece”, y “Me preguntan como ando”. Logró La Palma de Plata, El Limón de Oro, Gardel de Oro, y El Charrúa de Oro, entre otros galardones.

“Me voy a morir tocando una milonga, o con un poema de Yamandú Rodríguez que aprendí cuando corría a atar el caballo con mi padre, en Madariaga”, contaba nostalgioso.

"Soy un permanente agradecido de la vida porque me dio todo lo que un hombre puede soñar y querer, mi familia y los amigos que a través de los años se fueron agigantando y siempre quiero tener como dice Horacio (Guarany), la parrilla de mi casa con la grasita jugosa del último asado, porque eso quiere decir que la mesa nos une seguido"

“He sido y seré habitante de los silencios de mi pueblo, ellos guardan mi cancionero, he sembrado en buena tierra, el corazón de mi gente a hecho germinar la semilla de la copla, canto y seguiré cantando porque ese ha sido el destino que elegí o me eligió, solamente soy, un paisano cantor de los pagos de Madariaga, de allí partí un día para volver mejor, como dijo el poeta”.

Nos dejó físicamente el Sábado 19 de Marzo de 2011, pero don ARGENTINO LUNA seguirá andando de pueblo en pueblo, en el corazón de su gente, cuando un cantor empuñe una guitarra y entone los versos de algunas de sus canciones.


¡Hasta siempre Don ARGENTINO LUNA!

1 comentario:

  1. EL CANTO DE LOS GRANDES NUNCA PODRÁ SER SILENCIO, NI AÚN LUEGO DE SU MUERTE, PORQUE ELLA NO PODRÁ ARRANCAR DEL FONDO DEL ALMA DE SUS SEGUIDORES, LOS TRINOS DE UN SENTIR INMORTAL, NACIDOS EN LAS GUITARRAS CRIOLLAS DE TODOS LOS RINCONES DE LA PATRIA PARA SER ETERNOS.-

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